Al norte de la provincia de Esmeraldas está la isla de la Tolita. Es una zona arqueológica donde tuvo asiento una de las culturas precolombinas más antiguas del Ecuador. Se cree que sus aborígenes trabajaron el platino siglos antes que en Europa. El lugar cuenta con un museo de sitio cuidado por la población. No es difícil encontrar a cada paso restos arqueológicos desperdigados al aire libre. Para llegar a esta isla es necesario tomar una lancha desde el pueblo de San Lorenzo. Un impresionante cruce sobre aguas azuladas y bajo un sol intenso, permite disfrutar de un paisaje de manglares y aves marinas.
En la costa central ecuatoriana está el Parque Nacional Machalilla, con el sitio arqueológico de Agua Blanca que tiene vestigios de una ciudad del periodo manteño, que llegó a albergar cerca de cinco mil personas. Los investigadores reconocen a Agua Blanca como Salangome, capital del Señorío que, en su época más próspera, llegó a contar con alrededor de 600 edificaciones. Actualmente es posible descubrir cimientos de piedra de aquel entonces. Con la ayuda de un guía se pueden visitar tales vestigios. Sin embargo, Machalilla cuenta con más de 500 sitios de interés arqueológico. Otra zona reconocida es el valle de Julcuy. Entre sus riquezas históricas está un montículo artificial de carácter ceremonial de la época Valdivia-Machalilla (cerca de 5 mil años de antigüedad). En la misma zona está Salango, que dispone de un museo dedicado a los Balseros de La Mar del Sur. Este representa la historia del suroccidente manabita y sus varias sociedades de antaño. Así mismo, en la provincia de Guayas, Valdivia se destaca también por su riqueza arqueológica. Restos de esta cultura se encuentran en las comunidades del sector.
Fuente: www.vivecuador.com
Fotografía:
Carlos Julio González Luzuriaga
Copyright © 2001 Correos del Ecuador.
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